Extracto de albahaca con yodo. Solución de Lugol natural
El yodo es uno de los elementos más importantes necesarios para el buen funcionamiento no solo del cuerpo humano. La biofortificación de plantas es un método de producción que consiste en enriquecer el material vegetal con minerales para mejorar el valor nutricional del producto final. Los nutrientes que la planta obtiene del entorno durante su crecimiento pasan al alimento básico del ser humano, pero a menudo no es suficiente. El organismo suele desarrollar el fenómeno del “hambre oculto”: nos falta algo en la alimentación. El yodo se puede inhalar estando junto al mar. También puedes comprar nuestro extracto líquido y añadirlo al té o al agua para absorber el yodo. La biofortificación de plantas es un método de cultivo que consiste en enriquecer las materias primas vegetales con minerales para mejorar el valor nutritivo del producto final. El enriquecimiento de las plantas con yodo es nuestra innovación, desarrollada junto con científicos de la Universidad de Ciencias de la Vida de Varsovia (SGGW) y farmacéuticos. Gracias a esta idea, el consumidor obtiene una especia sabrosa y, al mismo tiempo, yodo que ha sido absorbido de forma natural por la planta. La falta de yodo provoca hipotiroidismo. Los principios activos de la albahaca actúan de forma beneficiosa sobre el sistema digestivo, estimulan la secreción de jugo gástrico, aumentan el apetito, aceleran la digestión y la absorción de los nutrientes. La albahaca es una de las plantas aromáticas más apreciadas y utilizadas, y su hierba aromática, fresca o seca, se emplea como complemento de muchos platos. El aceite esencial y los extractos de albahaca presentan múltiples efectos sobre el organismo humano: antibacteriano, tanto frente a bacterias Gram positivas como Gram negativas, antifúngico, inmunomodulador, antioxidante, cardiotónico y anticonvulsivo. El yodo protege la glándula tiroides de los efectos nocivos de la radiación. Posología: 4 ml (1 cucharadita) dos veces al día durante 3 semanas.